octubre 6, 2026

Slow Horses

Toda historia que tiende a perdurar en la memoria colectiva del espectador tiene un ciclo: nace, crece, se transforma y, tarde o temprano, debe aprender a comenzar de nuevo, y la sexta temporada de ‘Slow Horses‘ es una prueba de ello. Tras la salida del ganador del Emmy, Will Smith, de la sala de guionistas y la entrada de Gaby Chiappe, vino el primer gran cambio para la continuidad de la serie: combinar, por primera vez, las tramas de dos novelas diferentes, Joe Country, de 2019, y Slough House, de 2021. Una decisión que, en términos generales, nos beneficia a nosotros, los espectadores, al traer de vuelta a la acción un cabo suelto de anteriores temporadas.

Tras el explosivo final de la temporada pasada, con Diana Taverner finalmente consiguiendo su tan esperado ascenso como First Desk, Claude Whelan siendo “humillado” por Jackson Lamb y River Cartwright consiguiendo finalmente algo de paz, esta nueva temporada abre con un nuevo asesinato. Esta vez es el turno de Struan Loy (a quien conocimos en la primera temporada de la serie), un exmiembro de Slough House, a manos de dos agentes rusos. Siendo el gancho para volver a trasladarnos a la temporada cuatro, con el equipo dividido en tres secciones y Jackson Lamb siendo el titiritero de toda la acción.

Con el pasar de temporadas y para los espectadores fieles de la serie, se vuelve un poco innegable no admitir que la formula de la serie posiblemente se esté desgastando, por más que la calidad de la escritura (a criterio personal) aumente entre temporadas. Y es que la serie se ha dividido en tres secciones; la primera sección es la audición de Jack Lowden para ser James Bond y el próximo Ethan Hunt en todas las temporadas. Los guionistas de la serie han convertido de River Cartwright no solo el ancla emocional de la oficina más olorosa de Londres, sino también en el estandarte de toda (o la mayoría) la acción en la serie.

Otro factor importante a destacar es que ya se hizo costumbre el separarlo del equipo y hacerlo emprender una misión prácticamente individual que para nosotros se convierte en una completa montaña rusa de diversión, disparos y mucha acción para el mejor agente de la Slough House. Y en esta temporada lo mejor que pudieron hacer fue juntarlo una vez más con el icónico JK Coe y regresarlo a la acción con una química exquisita junto a Sid Baker (Olivia Cooke), quien, después de una larga pausa con dragones, vuelve a la mejor serie de los últimos años.

Dado el formato de la serie y que, en general, en estas seis temporadas los eventos de cada temporada transcurren en días o incluso en un solo día o, por mucho, dos (tal es el caso de está temporada y de la tercera), la serie no pierde demasiado tiempo explicando el motivo detrás de su regreso y planta muy bien las semillas para futuras temporadas.

La información más interesante que tenemos al respecto sobre el tema viene directamente de un diálogo entre ambos, donde mencionan que desde el momento del disparo a Sid y su posterior hospitalización hasta el momento de su reencuentro en esta temporada han pasado únicamente tres años. Es en este punto donde surge la pregunta: ¿Fue correcto juntar ambas novelas y organizar esta temporada? La respuesta corta y sencilla: lo fue.

Para entender por qué, habría que regresar a la sinopsis (no más allá por temas de spoilers) y recordar que a pesar de que Joe Country, publicada en 2019, y Slough House, de 2021, son parte de una misma continuidad para la saga, tienen una diferente aproximación cada una. La primera es una consecuencia directa a London Rules y de cómo nuestros caballos lentos vuelven a enfrentarse a las consecuencias de su pasado. Mientras que Slough House pone el panorama directamente en nuestros muchachos y los usa como carne de cebo para que Jackson Lamb salga a su rescate ante la eliminación de varios de sus exagentes.

Esto provoca que el regreso de Sid no solo se sienta necesario para que River “avance” a priori de todo lo que su abuelo significó para él entre las últimas tres temporadas, sino que prepara el juego para un futuro donde ambos puedan ser más importantes.

Esto me lleva a la segunda sección del programa, el cual consiste en el equipo alfa buena maravilla onda dinamita escuadrón lobo, conformado por la adorada y protectora del equipo, Catherine Standish (Saskia Reeves); por el irreverente y cerebro del equipo, Roddy Ho (Christopher Chung); por la inestable y solidaria Shirley Dander (Aimee-Ffion Edwards); y por la segunda agente más capaz de Slough House, Louisa Guy (Rosalind Eleazar).

Estos personajes funcionan como los escuderos de Jackson Lamb y, dado que se mueven al ritmo que los guionistas le imparten al caballo más lento de Slough House, con el pasar de las temporadas se vuelve más importante su dinámica a la hora de enfrentar las acciones y cómo, a pesar de sus ya marcadas diferencias, saben respetarse hasta cierto punto entre ellos.

Y por último, y no por menos importante, está Jackson Lamb. Si de algo no hay duda, es que ‘Slow Horses‘ le pertenece totalmente al implacable Sir. Gary Oldman. El programa está tan configurado para que él brille que, a nosotros como espectadores, no nos importa lo mucho o poco que realmente haga en las acciones del conflicto principal de la temporada (por más que sabemos que, si él no mueve un dedo, la serie no avanza); sabemos que siempre será clave para salir con la victoria y que Slough House pueda tener un mañana prometedor.

Lamb ya no necesita demostrar que es el personaje más importante; la serie ha conseguido que su mera presencia modifique la percepción del espectador sobre cualquier situación.

La presencia del elemento “malvado” de esta temporada tampoco decepciona ni desentona con el tono general de la temporada. Sumado a la presencia de Sid Baker, tenemos el regreso del gran Hugo Weaving, quien, al igual que en la cuarta temporada, con su solo presencia hace que River y todos en Slough House tengan miedo. En el embudo de la temporada, Gary Oldman y Hugo Weaving compartirán un graciosa escena que vale la pena.

Otros dos que están muy bien y cuya presencia inflige peligro en todo su rastro y su misión de punto A a punto B son MyAnna Buring como Jane y Kyle Soller como Jim, dos agente de GRU dispuestos a dar la vida con el fin de acabar su misión.

Una de las cosas más satisfactorias de esta temporada es el episodio final, titulado “Judgement Day“. En otro tipo de series podríamos decir que es una especie de salvavidas o incluso un acto de fe por parte del estudio con el fin de no acabar abruptamente con el programa, debido a la escasez de ideas o nuevas formas de tener la atención del público, pero con ‘Slow Horses‘ solo son las vacaciones que todo el mundo desea tras trabajar un año en un trabajo de oficina.

La serie es consiente de que no puede permitirse algo tan alargado y, para los conocedores de las novelas de Mick Herron, saben perfectamente a lo que me refiero; por ende, será interesante la perspectiva que el espectador casual, el cual se encariño con Slough House con la serie, tendrá al ver ese GRAN cliffhanger del episodio final.

En pocas palabras, la sexta temporada de Slow Horses vuelve a confirmar el buen estado del programa. La sala de guionistas, encabezada por Gaby Chiappe, le imprime una nueva fuerza al show y, sin perder la poca piedad que Will Smith tenía en temporadas pasadas, la serie no tiene miedo de perder a personajes que se habían ganado el cariño del público y poner en marcha este “reinicio suave” de Slough House para buscar una nueva vida de cara a las próximas temporadas, donde se necesitará de la paciencia del público luego de ver el episodio final de esta temporada. Como nota adicional, debo agregar que es probablemente la temporada con la menor cantidad de “Fuck Off” por parte de Jackson Lamb.

Nunca me cansaré de decirlo, si ‘Slow Horses‘ tiene 100 fans, yo soy uno de ellos; si tiene 50 fans, yo soy uno de ellos; si tiene 25 fans, yo soy uno de ellos; si tiene 12 fans, yo soy uno de ellos; si tiene 6 fans, yo soy uno de ellos; si tiene 3 fans, yo soy uno de ellos; y si tiene 0 fans, empiecen a preocuparse, que es probable que este humilde redactor esté muerto. Larga vida a Gary Oldman y a sus caballos lentos.

Calificación final: ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️

La sexta temporada de ‘Slow Horses‘ llegó a Apple TV+ el 15 de septiembre a las 7:00pm con un episodio. Un nuevo episodio se emitirá semanalmente, hasta el 20 de octubre.

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