
En tiempos pandémicos, se necesitaban historias reconfortantes que no solo engancharan al espectador, sino que lo dejaran con el corazón contento. Fue ahí donde Apple TV prestó atención y lanzó en agosto de hace cinco años ‘Ted Lasso‘, una comedia deportiva en la que un entrenador de fútbol americano que es contratado para ser el entrenador de un deficiente equipo inglés: el AFC Richmond. Sin embargo, Ted es contratado porque su obvia inexperiencia era el factor perfecto para que la dueña del equipo llevará al equipo a la quiebra en venganza de su exmarido. No contaba con que Ted es el hombre con más corazón y resistencia en la faz de la tierra y se toma muy en serio la labor de llevar al equipo inestable de Richmond hacia la Premier League.
El resto es historia. ‘Ted Lasso‘ se convirtió en un fenómeno del streaming, como también en el estandarte de la plataforma de la manzana, así como en un arrase en los premios Emmy en la categoría de comedia. La historia creada por Bill Lawrence, en colaboración con Jason Sudeikis (quien interpreta a nuestro protagonista), Brendan Hunt (también parte del elenco) y Joe Kelly logró dar como resultado tres temporadas. A pesar de que la tercera temporada fue la más floja, su final resultó tan satisfactorio y entrañable que podría ser el final perfecto para la serie y el desenlace que dejó contentos a los fanáticos. Al menos, hace tres años, eso creímos.
Apple TV confirmó que una cuarta temporada de ‘Ted Lasso’ estaba en desarrollo y todos nos preguntamos por qué. Bueno, el dinero es el gran factor, claro está. Pero teniendo un final bastante bien logrado, no teníamos otro motivo para ver a estos personajes. Bill Lawrence ya se mostraba muy comprometido con ‘Shrinking‘, ‘Rooster‘ y el revival de ‘Scrubs‘. De algún modo u otro, encontraron la forma. Habiendo visto los primeros cuatro episodios de esta nueva temporada, es momento de ver si el regreso del bigotón más querido de la televisión moderna puede sostener una temporada más. Porque en algunos puntos parece un reboot, en otros una secuela.
Después de haber dejado el equipo de Richmond y volver a su natal Kansas, Ted sigue siendo manager… pero ahora de un supermercado. Ha pasado a una vida tranquila en la que se enfocó por completo en su familia. Sin embargo, nuevamente es convocado por la presidenta del equipo de Richmond, Rebecca Welton, para que regrese a Londres con un nuevo encargo: ser el coach del equipo femenil de Richmond. Con la idea de que las enseñanzas y el enorme corazón de Ted puedan traspasarse al grupo femenil, los obstáculos para el equipo son evidentes: un equipo con más temperamento que talento, con un coach que no coopera, falta de presupuesto y falta de jugadoras que puedan llevarse bien entre sí. La tarea para Ted, Beard, Roy Kent y Keeley no será nada fácil.
Pero, como lo diría un cartel amarillo, solo queda creer. Con esta nueva temporada, Apple TV hace que su serie estandarte regrese. Lamentablemente, el resultado de estos primeros episodios me hace cuestionar si realmente necesitábamos que Ted regresara.

El problema más recurrente que estamos teniendo con las series de Bill Lawrence actualmente es que todas mantienen un mismo tono. Cuando salió su primera temporada, aún no existían ‘Shrinking’ o ‘Rooster’, que, si bien tenían ambientes y protagonistas diferentes, todas entran en el mismo tópico de “comedias optimistas”. Pero con esas dos series llegando después de que ‘Ted Lasso’ terminó, toda la frescura se pierde y lo que terminamos viendo es más de lo mismo. La comedia ya no repunta tanto y los personajes que vemos se reducen a los arquetipos de las otras series mencionadas, solo que con un problema aún más considerable: tienen muchas tramas que no se toman el tiempo para que nos importe.
Jason Sudeikis regresa una vez más como el titular de esta historia y su encanto sigue siendo innegable, así como el de Brett Goldstein con el icónico Roy Kent, Hannah Waddingham en el rol de Rebecca y Juno Temple como Keeley, por mencionar algunos. La química que tienen entre sí sigue siendo genuina, con momentos cómicos que funcionan solo a ratos. Aun con todo ello, esta cuarta temporada ya no sabe jugar con ellos. Si hay algo por lo que conectamos con Ted no es solamente por su carisma, sino por sus ansiedades, sus miedos y los desafíos que enfrenta con y sin sus amigos. Pareciera que a esta temporada se le olvidó cuál era el punto de su viaje.
A diferencia de las temporadas previas con el equipo varonil, en las que nos dieron espacio para conocerlos, conocer sus sentimientos y las tramas que construyen su conexión con Ted, al equipo femenil le sucede lo contrario. No hay un espacio para que se luzcan o podamos conectar con sus personajes. Se siente tan saturada de tramas secundarias que la serie intenta hacer que todas nos importen.

Tras un final bien logrado, resulta curioso cómo está estructurada esta nueva temporada, porque se trata de una secuela disfrazada de reboot. Han pasado tres años desde el final de la temporada pasada, pero la serie lo toma como “un nuevo comienzo”, una nueva etapa en la que nos recuerdan los viejos tiempos, cuando ni son viejos ni deberían contarse como tales, pareciendo una suerte de ‘Spider-Man: Brand New Day’, pero sin ideas claras en el camino.
Hemos tenido muchas series de comedia, algunas de la misma Apple TV, como ‘The Studio’, en las que nos han hecho avanzar hacia otros horizontes de la comedia, como también nos reafirman que tal vez el mundo ya no necesita a ‘Ted Lasso’. Nunca está de más tener optimismo, pero después de estos cuatro episodios (de diez capítulos que conformarán esta temporada), ‘Ted Lasso’ regresa con una nota mixta, que puede tener la chispa de su encanto por momentos gracias a su elenco, pero con guiones que desde la tercera temporada ya estaban comenzando a generar dudas. Tal vez la época de Football is life! terminó bastante bien y no creo que fuera necesario volver a abrirla.
Calificación final: 


La cuarta temporada de ‘Ted Lasso‘ se estrenó en Apple TV el pasado 4 de agosto. Se emitirá un episodio semanal hasta el 6 de octubre.
