junio 3, 2026

Amarga Navidad

Después de haberse estrenado en cines en España, en marzo, y tras su paso en mayo en el Festival de Cannes, llega a Latinoamérica la nueva obra de Pedro Almodóvar. Una obra de autoficción y de diálogo interno consigo mismo. En ella vemos a Raúl Durán (Leonardo Sbaraglia), un director de cine que está escribiendo su siguiente obra, cuando Mónica (Aitana Sánchez-Gijón), su ayudante de toda la vida, renuncia a su trabajo y solamente le queda el apoyo de su joven pareja, Santi (Quim Gutiérrez).

No solo vemos su vida y las trabas para crear su historia, sino que también vemos lo que está escribiendo: a Elsa (Bárbara Lennie), una directora de comerciales que aún no supera la muerte de su madre, pero cuando un ataque de pánico le ocasiona mucha incertidumbre, decide emprender un viaje a Lanzarote. Pero no se va con su novio y apoyo emocional, Beau o Bonifacio (Patrick Criado), sino que la acompaña su amiga Patricia (Victoria Luengo).

Amarga Navidad es un juego de espejismos y realidades meta, en donde vemos a Raúl lidiando con su bloqueo creativo, explorando momentos de su memoria, su propio dolor y la libertad creativa, cuestionando qué tanto un personaje involucrado en el arte debe tomar prestadas ciertas licencias sobre la vida de las personas que lo rodean. Y, por el otro lado, vemos a Elsa, que aún no ha hecho un duelo, pero está en el proceso de descubrir qué hacer con ese sufrimiento, por lo que la película nos muestra cómo el dolor influye en el proceso creativo, cómo es un motor para la inspiración de los artistas y para establecer un diálogo consigo mismos.

Es imposible no visualizar que, ante esta temática, Almodóvar está construyendo una historia autorreferencial, implementando la autoficción y mostrando el cine dentro del cine. Y para los que son muy fanáticos del trabajo del director, lo conocen y han visualizado la mayoría de su obra, sabemos que esta afirmación es innegable. Así como podemos afirmar que esto puede ser algo muy bueno, también puede ser su punto más débil, porque lo meta de su historia cae en la autocomplacencia e indulgencia, lo que resulta un poco cansado, al observar cómo esto es una alabanza y un diálogo hacia sí mismo, como si necesitara su propia aprobación para sentirse contento con el mismo tema de autoría.

Es innegable que el talento del director manchego es bueno. Sigue construyendo universos interesantes, liderados por personajes femeninos interesantes y que no necesitan aprobación masculina para actuar. Construye escenas en donde prevalecen los colores que más le gustan y ofrece una dirección de actores espectacular, porque todos los protagonistas brindan excelentes actuaciones. Y para no terminar ahí, también ofrece un momento de cameos de estrellas españolas, en donde casi se pide que se pause la escena para identificar a los artistas expuestos y reconocer a todos los involucrados.

Otra de las cosas interesantes de la película es que posee un lenguaje más novelesco; es como si fuera un acercamiento más certero a la adaptación de una novela, agregándole un poco de complejidad y saliéndose un poco de las reglas escritas de lo que se define como una película, además de ofrecer un final más abierto de lo común. Amarga Navidad es una película pasional y emocional que, a pesar de ser imperfecta, nos ofrece una mirada interesante de su autor. Que, sin duda, seguirá enamorando a sus más fanáticos.

Calificación final: ⭐️⭐️⭐️

Amarga Navidad‘ se estrenó en cines de México el pasado 28 de mayo.

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