
En 2022, Baz Luhrmann dirigió ‘Elvis’, el biopic protagonizado por Austin Butler que exploró la carrera de Elvis Presley a través de su compleja relación con el Coronel Tom Parker y su posición como un artista único en su época. Aquella película sirve como antesala para ‘EPiC: Elvis Presley en Concierto’. Construida a partir de material de archivo remasterizado, ‘EPiC’ es un festín para cualquier clase de público, sean fanáticos del cantante de Memphis o no. Mitad documental, mitad filme concierto, ‘EPiC’ es una representación de lo que Elvis Presley significa a los ojos de Baz Luhrmann.
Más allá de la maravillosa remasterización y de la espectacularidad de ver a Elvis Presley en concierto —con una energía que hace sentir al espectador como si estuviera en primera fila durante una de sus legendarias presentaciones en Las Vegas—, ‘EPiC: Elvis Presley en Concierto‘ presenta a Elvis como una auténtica deidad artística. Para Baz Luhrmann —quien ama al cantante de Memphis—, su adoración por Presley trasciende lo terrenal y se manifiesta a través de las mismas palabras e imágenes que inmortalizaron al cantante en la mente de millones de espectadores.
Luhrmann se encarga de que las audiencias vean al Rey del Rock ‘n’ Roll como nunca antes. ‘EPiC: Elvis Presley en Concierto’ no busca explorar a profundidad a la persona que fue Presley: evita entrar en las controversias del cantante y apenas se detiene en los detalles de su vida personal. En cambio, al ser una extensión del biopic del 2022, la película trabaja más como un vehículo por el cual se engrandece la figura del artista, aquel que hacía del escenario su territorio y entregaba todo para entretener al público. Por un lado, esto construye una experiencia sumamente entretenida que dejará satisfecho a cualquier fanático de los grandes conciertos. Por el otro, también habrá quienes sientan que ‘EPiC’ no es nada más que una experiencia vacía, mucho más un concierto que un documental.
Como cualquier otra película de Luhrmann, este filme adopta la corriente maximalista característica del director. A pesar de verse limitado a un par de tomas y ciertos escenarios —debido a la propia naturaleza del material de archivo—, el montaje conserva la energía que ya se había visto en Elvis: transmitiendo la emoción y acciones vistas en escena por medio de estos cortes tan frecuentes. Otro elemento que logra eclipsar a las ausencias presentes en el filme es el trabajo de remasterización para traer a la vida este material de archivo previamente perdido. El sonido resulta envolvente y la imagen se ve como si hubiera sido las escenas hayan sido grabadas con la tecnología más reciente, algo que ayuda a la ambientación de la película, lo que propicia las emociones que habitan en la sala, como si el público estuviera en un concierto privado con El Rey.
‘EPiC’ es, sobre todas las cosas, una celebración de Elvis Presley como la figura del artista supremo que Baz Luhrmann se imagina. La película entonces se convierte en un homenaje hacia Presley y una oda a su trabajo como artista, empujado por el estilo característico que alguien esperaría de las películas de Luhrmann.
